Un volcán partido por la mitad. Dentro, una laguna de un verde imposible. Delante, una playa de arena negra. Detrás, un acantilado rojo. Y todo junto, en veinte metros.

El Charco de los Clicos es la foto que te hizo querer venir a Lanzarote, esa que parece retocada. No lo está. Y lo mejor es que se ve en quince minutos, está pegado a Timanfaya y termina en un pueblo de pescadores donde se come de miedo.

Aquí te contamos qué es exactamente, por qué es verde, cómo llegar — que tiene truco — y qué más hay alrededor.

Laguna verde del Charco de los Clicos junto a playa de arena negra en El Golfo
Laguna verde del Charco de los Clicos junto a playa de arena negra en El Golfo

Qué es el Charco de los Clicos

Esto era un volcán. Se llama Montaña del Golfo y el mar se lo comió por la mitad: lo que ves hoy es medio cráter, un anfiteatro de paredes rojizas y ocres abierto al Atlántico, con las capas de lava a la vista como si alguien hubiera cortado la montaña con un cuchillo.

En el fondo de ese medio cráter quedó una laguna. No tiene río ni manantial: es agua de mar que se filtra por debajo de la arena volcánica. Está separada del océano por una barrera de arena negra de unos pocos metros. Mar salado a un lado, laguna verde al otro, y en medio una playa oscura.

Y ojo al nombre

los clicos eran unos moluscos que se recogían aquí y que dieron nombre al charco. Ya no quedan. El nombre se quedó, ellos no.

¿Por qué es verde?

Por algas. En esa agua salada y quieta crece una vegetación acuática que tiñe la laguna de ese verde denso y opaco que parece pintura. A eso se le suman los minerales volcánicos del entorno — la zona es famosa por el olivino, ese cristal verde semiprecioso que verás mezclado en la arena y en las tiendas de la isla.

Es decir: no es un lago, ni es alga sin más, ni es un capricho de Photoshop. Es un cráter roto, agua de mar filtrada y biología. Uno de los sitios más raros de Canarias.

Cómo llegar (aquí está el truco)

La confusión de siempre: El Golfo, el pueblo, y el Charco de los Clicos no están en el mismo sitio. Hay dos accesos distintos y mucha gente aparca en el equivocado.

Para ver la laguna → el mirador del sur. Viniendo de Yaiza por la LZ-703, hay un aparcamiento señalizado antes de llegar al pueblo. Desde ahí, cinco minutos a pie y estás en el mirador, de frente a la laguna. Es la vista de las fotos.

Para comer y ver el pueblo → El Golfo, el pueblo. Sigue un par de kilómetros más. Casas blancas, barcas y restaurantes de pescado mirando al Atlántico.

Lo que hay que saber: no se puede bajar a la laguna. Está protegida, la ladera se desprende y el antiguo sendero desde el pueblo lleva años desaconsejado. Se admira desde el mirador y punto. Si ves fotos de gente al borde del agua, son antiguas o son una imprudencia.

Y no, no te bañes. Ni en la laguna (protegida) ni en la playa negra: hay corrientes y el mar entra con fuerza. Esta no es una playa de baño. Las mejores playas de Lanzarote »

Necesitas coche. No hay guagua que llegue aquí. Cómo moverse por Lanzarote »

Cuándo ir: la luz lo es todo

El Charco mira al oeste. Eso significa que:

  1. Por la mañana lo tienes a contraluz. Se ve, pero el verde se apaga.
  2. Por la tarde, y sobre todo la última hora, el sol le da de frente: el rojo del cráter arde y el verde se vuelve eléctrico. Esa es la hora.
  3. Con el cielo tapado o en calima, el color se pierde. Es un sitio que depende del sol.

Cuenta 20-30 minutos para el mirador. Es una parada, no una excursión.

El pueblo de El Golfo

Aquí no hay nada que "ver" en el sentido turístico: hay que estar. Un puñado de casas blancas de pescadores, barcas, y una fila de restaurantes de pescado con las mesas mirando al Atlántico, que rompe justo ahí abajo.

Es uno de los sitios clásicos de la isla para comer pescado fresco — vieja, cherne, sama — con papas arrugadas y mojo, y ver ponerse el sol.

Consejo

en temporada alta y los fines de semana, reserva. Los de la primera línea se llenan al atardecer, que es justo cuando quieres estar.

Vista aérea del pueblo de El Golfo entre volcanes y costa de lava negra
Vista aérea del pueblo de El Golfo entre volcanes y costa de lava negra

Qué hay alrededor (no vengas solo a esto)

El Charco está en el eje del suroeste, la carretera más espectacular de Lanzarote. Encadénalos:

  1. Los Hervideros (5 minutos al sur): acantilados de lava donde el Atlántico entra por dentro y explota por las grietas. Con marea y viento es un espectáculo. Gratis.
  2. Salinas de Janubio (10 minutos): el mosaico de estanques rosados y ocres. Al atardecer, imbatible.
  3. Timanfaya (25 minutos): el volcán. Con reserva online y franja horaria. Cómo visitar Timanfaya »
  4. La Geria (25 minutos): los viñedos en hoyos. Bodegas y vinos de La Geria »
El día perfecto del sur

Timanfaya a primera hora → comer en La Geria → El Golfo → Los Hervideros → puesta de sol en Janubio. Te lo contamos entero en el itinerario de 3 días ».

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Charco de los Clicos?
Una laguna de agua de mar filtrada dentro de medio cráter volcánico, separada del Atlántico por una playa de arena negra. Es verde por la vegetación acuática que crece en ella y por los minerales volcánicos del entorno.
¿Por qué se llama "de los Clicos"?
Por los clicos, unos moluscos que se recogían aquí. Ya no quedan; el nombre sí.
¿Se puede bajar a la laguna?
No. Está protegida y la ladera se desprende. Se ve desde el mirador, a cinco minutos del aparcamiento del sur.
¿Se puede uno bañar en El Golfo?
No es recomendable: la playa negra tiene corrientes y el mar entra con fuerza. Para bañarte, vete a Papagayo o a Playa Blanca.
¿Cuánto se tarda en verlo?
Entre 20 y 30 minutos el mirador. Con comida en el pueblo, medio día largo si le sumas Los Hervideros y Janubio.
¿Cuál es la mejor hora?
Por la tarde, cuanto más cerca del atardecer mejor: mira al oeste y ahí es cuando el verde y el rojo revientan.
¿Hay que pagar?
No. El mirador y el aparcamiento son gratuitos.
¿El Golfo y el Charco de los Clicos son lo mismo?
No exactamente: El Golfo es el pueblo pesquero, y el Charco está un par de kilómetros antes, con su propio aparcamiento. Mucha gente aparca en el pueblo y no encuentra la laguna.

Lanzarote lleva trescientos años dando lecciones sobre lo que el fuego puede hacer. El Charco de los Clicos da la contraria: aquí lo espectacular no lo hizo el volcán, sino el mar comiéndoselo a mordiscos hasta dejarlo abierto en canal.

Un cráter partido, un charco verde y una arena negra. Quince minutos de tu viaje. Y la foto que vas a poner de portada.