Tres días en Lanzarote dan para mucho más de lo que parece. La isla mide 60 kilómetros y se cruza entera en menos de una hora: eso significa que en una sola mañana puedes pasar de un volcán que todavía quema a un valle de palmeras, y comer con vistas a un mar de lava.

Este es el itinerario de 3 días que le damos a nuestros amigos cuando vienen. Está ordenado por zonas geográficas, no por caprichos: cada día cubre una parte de la isla, sin dar vueltas absurdas ni repetir carretera. Sur, norte y playas.

Dos cosas antes de empezar. Primera: necesitas coche. El transporte público no llega a casi nada de lo que hay aquí abajo. Segunda, y crítica: Timanfaya se reserva online con día y hora, y se agota. Resérvalo antes de leer el resto de esta guía. En serio.
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Coche circulando por una carretera sinuosa entre volcanes en Timanfaya
Coche circulando por una carretera sinuosa entre volcanes en Timanfaya

Antes de nada: ¿dónde te alojas?

El itinerario funciona desde cualquier punto de la isla — todo está a menos de una hora. Pero si aún no lo has decidido:

  1. Puerto del Carmen o Costa Teguise: más servicios, más restaurantes, buena base intermedia.
  2. Playa Blanca: perfecto si priorizas playas y el sur.
  3. Interior (Yaiza, Uga, Tinajo, San Bartolomé): menos vida nocturna, pero estás al lado de Timanfaya y La Geria y ves la isla de verdad.

Día 1 · El sur: fuego y vino

El día más impactante. Empieza temprano, porque Timanfaya manda.

9:30 · Parque Nacional de Timanfaya

Coge la primera franja horaria. A partir de las 10:30 se llena y la luz empeora. Aquí verás las demostraciones geotérmicas (el matorral que arde solo, el géiser de vapor) y harás la Ruta de los Volcanes: 14 km en guagua, unos 40 minutos, sin bajarse, por el corazón de las Montañas del Fuego.

Reserva unas 2 horas en total. Y asómate al restaurante El Diablo, de Manrique, aunque no comas: cocina con el calor del volcán, sin gas ni carbón.

12:00 · Centro de Visitantes de Mancha Blanca (opcional, y gratis)

A unos kilómetros. Es donde de verdad entiendes qué pasó entre 1730 y 1736. Media hora bien invertida, sobre todo con niños o en día de bruma.

13:00 · La Geria: comer entre viñas

Bajas por la LZ-30 y el paisaje cambia por completo: miles de hoyos excavados en la ceniza, cada uno con una vid dentro y su muro de piedra en media luna. Come en una bodega con vistas al valle y cata un malvasía volcánico seco — con conductor designado, obviamente.

16:00 · El Golfo y el Charco de los Clicos

Una laguna verde intenso al pie de un volcán medio devorado por el mar, con playa de arena negra. Se ve desde el mirador (no se baja). El pueblo de al lado es una parada clásica para pescado fresco.

17:00 · Los Hervideros y las Salinas de Janubio

A cinco minutos: Los Hervideros, acantilados de lava donde el Atlántico entra a presión y estalla por las grietas. Y luego las Salinas de Janubio, un mosaico de estanques rosados y ocres que al atardecer son de las mejores fotos de la isla. Cierra el día ahí.

Salinas de Janubio reflejando los colores del atardecer en Lanzarote
Salinas de Janubio reflejando los colores del atardecer en Lanzarote

Día 2 · El norte: Manrique y el verde

El contraste total. Hoy no hay lava: hay arte, cuevas y palmeras.

9:30 · Fundación César Manrique (Tahíche)

Su casa, construida dentro de cinco burbujas de lava conectadas por túneles, con un árbol creciendo en el salón. Es el mejor sitio de la isla para entender por qué Lanzarote es como es. Una hora larga.

11:00 · Jardín de Cactus

Su última gran obra: un anfiteatro verde con más de 4.500 cactus sobre una antigua cantera de picón, coronado por un molino. Cuarenta minutos y sales encantado.

12:30 · Cueva de los Verdes

Un kilómetro de galerías subterráneas del tubo volcánico de La Corona, donde la gente se escondía de los piratas. Visita guiada, juego de luces y una sorpresa al final que no te vamos a destripar. Lleva chaqueta ligera: dentro refresca.

Ojo

también suele requerir reserva con fecha y hora. Sácala junto con la de Timanfaya.

14:00 · Comer en Arrieta o en Órzola

Pescado fresco frente al mar, sin más pretensiones. Es la costa norte y es donde comen los de aquí.

15:30 · Jameos del Agua

La obra maestra: un tubo volcánico convertido en un espacio imposible, con un lago turquesa habitado por el jameíto, un cangrejito albino y ciego que no existe en ningún otro lugar del planeta. Y un auditorio dentro de la cueva.

17:00 · Mirador del Río

Cierra el día a casi 500 metros sobre el mar, con La Graciosa y el archipiélago Chinijo flotando ahí abajo. Es la mejor vista de Lanzarote, sin discusión.

Consejo

si hay bruma, cámbialo por Haría y el Valle de las Mil Palmeras, que está de camino y no depende del cielo despejado. Haría y el norte verde »

Turistas contemplan la isla de La Graciosa desde el Mirador del Río
Turistas contemplan la isla de La Graciosa desde el Mirador del Río

Día 3 · Playas (o la escapada)

Aquí tienes tres opciones. Elige según qué tipo de viajero seas.

Opción A · Papagayo y el sur (la más popular)

Un espacio natural protegido con calas de arena dorada y agua turquesa entre acantilados: Papagayo, Playa Mujeres, Caleta del Congrio. Sin hoteles, sin paseo marítimo, sin nada.

Se llega por pista de tierra y hay una pequeña tasa de acceso. Lleva agua y comida: apenas hay servicios. Ve por la mañana y dedícale medio día largo.

Por la tarde: Playa Blanca, o el mirador de Fémés si te va el paisaje.

Opción B · La Graciosa (la más especial)

Ferry desde Órzola, 25 minutos. La octava isla canaria: sin carreteras asfaltadas, calles de arena, dos pueblos y playas vírgenes. Se recorre en bici. Es un día entero y la mejor decisión si te sobra un poco de aventura.

Opción C · Teguise, Famara y el noroeste (la más cultural)

Teguise, la antigua capital, con sus calles blancas, sus conventos y su historia de piratas — imprescindible si es domingo, por el mercado más famoso de la isla. Luego baja a Famara: una playa infinita bajo un acantilado de 600 metros, capital del surf y uno de los mejores atardeceres de Canarias.

Atardecer anaranjado sobre el acantilado de Famara y la playa de Caleta
Atardecer anaranjado sobre el acantilado de Famara y la playa de Caleta

Cómo adaptar el itinerario

  1. ¿Llegas por la tarde el primer día? Usa esa tarde para el Charco de San Ginés en Arrecife y a cenar de tapas. Empiezas fuerte al día siguiente.
  2. ¿Es domingo alguno de los tres días? Ese día va Teguise, sí o sí: el mercado solo es el domingo.
  3. ¿Tienes 4 o 5 días? Añade La Graciosa entero y una ruta de senderismo (Caldera Blanca o El Cuervo). Rutas de senderismo en Lanzarote »
  4. ¿Vas con niños? Cambia Los Hervideros y Janubio por más playa, y no encadenes Manrique con Manrique: se saturan. Lanzarote con niños »
  5. ¿Día de bruma o calima? Cae el Mirador del Río. Sube Haría, la Cueva de los Verdes y las bodegas, que no dependen del cielo.

Preguntas frecuentes

¿Son suficientes 3 días para ver Lanzarote?
Para lo esencial, sí: Timanfaya, La Geria, la obra de Manrique y una playa buena. Con 5 o 6 días añades La Graciosa, los pueblos y las calas sin prisas.
¿Hay que reservar algo con antelación?
Timanfaya, sí y obligatoriamente (online, con franja horaria, y se agota). La Cueva de los Verdes también suele pedir fecha y hora. El resto, con margen suficiente.
¿Se puede hacer este itinerario sin coche?
No tal cual. La guagua no llega a Timanfaya, La Geria, Papagayo ni al Mirador del Río. Sin coche, la vía son las excursiones organizadas.
¿Cuál es el mejor orden?
Empieza por el sur (Timanfaya manda y hay que madrugar), sigue por el norte y deja las playas para el final, cuando ya conoces la isla y sabes cuál te apetece.
¿En qué época conviene venir?
Todo el año: rara vez baja de 18 °C en invierno ni pasa de 29 °C en verano. Los matices, en nuestra guía sobre la mejor época para viajar a Lanzarote.

Para comer y dormir por el camino

Los tres días pasan por sitios muy distintos —bodega en el valle, pescado en el norte, tapas en Arrecife— y elegir bien dónde parar cambia el viaje. Vamos publicando nuestras recomendaciones por zona en el blog, y poco a poco también en LanzaEat y LanzaStay, nuestros directorios de restaurantes y alojamientos de la isla.

Tres días en Lanzarote no son pocos: son suficientes para que la isla te desmonte la idea que traías. Vas a desayunar mirando lava, comer entre viñas plantadas en ceniza y cenar donde antes hubo piratas. Y al tercer día, cuando estés en el Mirador del Río viendo La Graciosa ahí abajo, vas a empezar a calcular cuándo vuelves.

¿Cuál de los tres días te llama más? ¿Y qué quitarías tú del itinerario para meter otra cosa? 👇