Durante casi 450 años, esta fue la capital de Lanzarote. Y no solo eso: fue la primera capital de todas las Canarias, cuando el archipiélago entero cabía en un puñado de casas de piedra y en una montaña desde la que se vigilaba el horizonte.

También fue el pueblo más asaltado del Atlántico. Los piratas berberiscos y los corsarios europeos venían a por ella una y otra vez: se llevaban el ganado, quemaban la iglesia y se llevaban a la gente para venderla como esclavos. Por eso Teguise se construyó tierra adentro, escondida del mar. Y por eso, bajo sus calles blancas, todavía hay túneles.

Hoy es el pueblo más bonito de Lanzarote, y los domingos se convierte en el mercado más famoso de la isla. Esta guía te cuenta qué ver en Teguise, la historia que hay detrás y cómo hacer el mercado sin acabar odiándolo.

Calle empedrada de Teguise con casas blancas y torre de la iglesia al fondo
Calle empedrada de Teguise con casas blancas y torre de la iglesia al fondo

La historia, en tres minutos (y merece la pena)

A principios del siglo XV, cuando los europeos llegaron a Lanzarote, la isla llevaba siglos habitada por los majos, la población aborigen. Aquí gobernaba Guadarfía, su último jefe.

Y aquí está el detalle que casi nadie cuenta: Teguise se llama así por una mujer majo. Teguise era hija de Guadarfía, y se casó con Maciot de Béthencourt, el sobrino del conquistador normando. El pueblo lleva el nombre de la princesa aborigen. El nombre de los vencidos, en la capital de los vencedores.

Teguise fue capital hasta 1852, cuando el título pasó a Arrecife — el puerto podía con lo que la villa del interior no: los barcos, el comercio, el mundo moderno. Y ahí se congeló. Por eso hoy sigue en pie: dejó de ser importante justo a tiempo.

Qué ver en Teguise

El casco histórico

Se ve andando, en una hora larga. Calles empedradas, casas encaladas, portones de madera y un silencio raro para una isla turística. La Plaza de la Constitución es el centro, con la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe presidiéndola — quemada por los piratas más de una vez y reconstruida otras tantas.

Alrededor: el Palacio Spínola (siglo XVIII, la casa noble por excelencia), la Casa de la Cilla, el Convento de San Francisco y el Convento de Santo Domingo, hoy salas de exposiciones y museos. Todo cabe en cuatro manzanas.

El Callejón de la Sangre

Una callejuela estrecha con un nombre que lo dice todo. Cuenta la tradición que en uno de los grandes saqueos, la sangre corrió por aquí. Es leyenda, sí — pero no una leyenda cualquiera: es la memoria de un pueblo que vivió tres siglos con miedo al horizonte.

El Castillo de Santa Bárbara y el Museo de la Piratería

En lo alto del volcán de Guanapay, dominando la villa. Desde aquí se vigilaba el mar: cuando aparecía una vela sospechosa, daba tiempo a que la gente se escondiera. Hoy alberga el Museo de la Piratería, y la vista desde arriba es de las mejores del centro de la isla — se ve media Lanzarote de una vez.

Consejo

aunque no entres al museo, sube por las vistas. Y ve con calzado normal.

Castillo de Santa Bárbara sobre un volcán con vistas al pueblo de Teguise
Castillo de Santa Bárbara sobre un volcán con vistas al pueblo de Teguise

La Casa-Museo del Timple

El timple es ese instrumento canario pequeñito, de cinco cuerdas, que suena en todas las fiestas de las islas. Y Teguise es su cuna. El museo, en el Palacio Spínola, explica el instrumento, la casa noble y la música de aquí a la vez. Es pequeño, es barato y es de esas visitas que no esperas y te encantan.

El mercado del domingo

Todos los domingos, aproximadamente de 9:00 a 14:00, el casco entero se llena de puestos. Es el mercado más famoso de Lanzarote y uno de los más grandes de Canarias: artesanía, aloe vera, quesos, mojos, joyería, ropa… y música en directo por las calles, con parrandas y timples.

La parte honesta

es un mercado muy turístico. Entre los puestos de artesanía local hay mucho género importado que se parece sospechosamente al de cualquier mercadillo de Europa. Pero el ambiente vale el viaje: es el día que el pueblo respira.

Cómo hacerlo bien:

  1. Ve pronto, sobre las 9:30-10:00. A las 12:00 aquello es una marea.
  2. El aparcamiento es el problema, no el mercado. Llegan autobuses de toda la isla. Aparca lejos, en las afueras, y entra andando: tardas menos que buscando sitio.
  3. Fíjate en lo local: quesos de cabra, mojos, aloe, sal marina, bordados. Lo demás lo tienes en tu ciudad.
  4. Quédate a la música. Es lo mejor y no cuesta nada.
  5. Y no te vayas a las 14:00: cuando los puestos recogen, el pueblo se queda vacío, precioso y silencioso. Esa hora es la mejor del domingo.
Alternativa

si buscas algo más pequeño y auténtico, el mercado de Haría los sábados es otra liga. Haría y el norte verde »

Cuándo ir: ¿domingo o entre semana?

Esta es la decisión, y depende de lo que quieras:

Domingo (mercado) Entre semana


AmbienteFiesta, música, genteSilencio totalEl puebloNo lo ves: lo tapan los puestosLo ves enteroAparcarUn suplicioFácil y gratisFotosDifícilesPerfectasComerLleno, reservaTranquilo

Nuestra recomendación

si es tu única vez, ve el domingo — el mercado es una experiencia y el pueblo lo intuyes igual. Si tienes varios días, ve las dos veces: son dos sitios distintos con el mismo nombre.

Qué hay cerca

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El domingo redondo

mercado por la mañana → comer en el pueblo → Famara por la tarde → atardecer en el acantilado. Itinerario perfecto de 3 días »

Y sí, necesitas coche. Aunque el domingo hay guaguas especiales al mercado desde los núcleos turísticos: es una de las poquísimas excursiones que el transporte público sí te resuelve. Cómo moverse por Lanzarote »

Dónde comer en Teguise

El casco tiene restaurantes con patio y terraza metidos en casonas antiguas, y es de los mejores sitios de la isla para comer cocina canaria sin vistas al mar pero con siglos alrededor: queso asado, carne de cabra, sancocho.

El domingo reserva o vete pronto. Entre semana, tienes el pueblo para ti.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es el mercado de Teguise?
Todos los domingos, aproximadamente de 9:00 a 14:00. Es el más grande y famoso de Lanzarote.
¿Merece la pena el mercado de Teguise?
Por el ambiente y la música, sí. Como sitio de compras, es turístico: busca lo local (quesos, mojos, aloe, sal, bordados) e ignora el resto.
¿Qué ver en Teguise además del mercado?
El casco histórico, la Iglesia de Guadalupe, el Palacio Spínola con la Casa-Museo del Timple, los conventos y el Castillo de Santa Bárbara con el Museo de la Piratería y sus vistas.
¿Cuánto se tarda en ver Teguise?
El pueblo, una hora larga. Con el castillo, media mañana. Con el mercado, la mañana entera.
¿Por qué Teguise no está en la costa?
Por los piratas. Se fundó tierra adentro, escondida del mar, y aun así fue saqueada varias veces. Bajo el pueblo hay túneles y refugios donde la población se escondía.
¿Por qué dejó de ser la capital?
En 1852 el título pasó a Arrecife, que tenía puerto. La villa se quedó parada — y gracias a eso se conserva como se conserva.
¿De dónde viene el nombre?
De Teguise, la hija de Guadarfía, el último jefe majo de la isla, que se casó con Maciot de Béthencourt. La capital lleva el nombre de una mujer aborigen.

Teguise es el único sitio de Lanzarote donde la isla no habla de volcanes. Habla de miedo, de siglos mirando el horizonte esperando una vela, de gente metiéndose bajo tierra mientras arriba les quemaban la casa.

Y luego llega el domingo, y suena un timple en la plaza. Trescientos años después, el pueblo que vivía escondido es el que más gente reúne de toda la isla.