Dos días. Un coche. Un conductor que no bebe.

Esta es la ruta que hace entender Lanzarote por la boca: por qué el vino crece en un hoyo, por qué las papas se cuecen en agua de mar, por qué el mejor salmón ahumado de Canarias sale de un pueblo sin mar y por qué la gente de aquí come donde antes se veía la tele.

No es una lista de restaurantes: es un recorrido. Los nombres los eliges tú; el orden lo ponemos nosotros.

La regla de oro: alguien conduce y no cata. Aquí se bebe vino a mediodía, y el vino de esta isla entra muy bien.

Copa de malvasía en una terraza con vistas a los viñedos de La GeriaDía 1 · El sur: fuego, vino y mar

9:00 · Desayuno como aquí

Café con leche y tostada con tomate y aceite en un bar de pueblo. Si te atreves, pide un barraquito: café, leche condensada, licor, canela y limón, por capas. A las 9 de la mañana es un exceso. Hazlo igual.

10:00 · El mercado

Domingo

el mercado de Teguise, el más famoso de la isla. Entre el género para turistas hay lo bueno: quesos de cabra, mojos, sal de Janubio, aloe, mermeladas. Ve pronto y compra ahí lo que te vas a llevar a casa. Sábado: el de Haría, más pequeño y más auténtico. Si puedes elegir, este.

12:00 · La Geria: entender el vino

Bajas por la LZ-30 y aparece el paisaje que no existe en ningún otro sitio: miles de hoyos excavados en la ceniza, cada uno con una vid dentro y su muro de piedra en media luna.

Visita una bodega (no tres) y cata con calma. Pide malvasía volcánica seca y, si lo tienen, un tinto de maceración carbónica — ese es el que va a sorprender al que crea que ya lo ha probado todo.

14:00 · Comer entre viñas

Varias bodegas tienen restaurante con el valle delante. Comer ahí, con Timanfaya al fondo y una copa del vino que acabas de ver nacer, es de las mejores cosas que se pueden hacer en esta isla.

Qué pedir

queso asado con mojo, papas arrugadas, carne de cabra.

16:30 · Uga: el salmón imposible

Un pueblo del interior, en mitad de un desierto volcánico, sin mar y sin ríos. Y aquí está una de las ahumadoras de salmón con más fama de Canarias, ahumado despacio con maderas locales.

Es la mejor metáfora de esta isla: lo que no debería existir, existe.

19:30 · El Golfo: pescado y puesta de sol

Bajas a la costa oeste. El Golfo es una fila de casas blancas mirando al Atlántico, que revienta a diez metros de tu mesa.

Qué pedir

el pescado del día — vieja, cherne, sama — a la plancha, con papas y mojo verde. Y de postre, bienmesabe.

Cuándo

al atardecer. Reserva.

Día 2 · El norte y la capital

9:30 · Café en una plaza

La plaza de Haría, bajo los laureles de Indias. No hay plan: hay sombra, café y silencio. Justo lo que hace falta después del día 1.

11:00 · La costa norte

Punta Mujeres, Arrieta, Órzola: pueblos pesqueros de verdad. Aquí no hay carta: hay lo que ha entrado esa mañana.

Si es temprano para comer, cerveza y lapas en una terraza mirando el agua. Y si aparecen, pulpo.

14:00 · El teleclub: el examen final

Tierra adentro, a un bar de pueblo o a un teleclub — esos locales que montó el franquismo para que los vecinos vieran la tele y que acabaron siendo el bar del pueblo.

Qué pedir

carne de cabra guisada, conejo en salmorejo, potaje. Menú del día de 10-12 €. Fluorescentes, tele puesta, nadie te va a hacer la pelota.

Aquí es donde se come de verdad en esta isla.

18:00 · Gofio, el más antiguo de todos

Antes de acabar, prueba el gofio. Escaldado con caldo de pescado y cebolla cruda, o en postre, o en helado.

Es harina de grano tostado, y es lo que comían los majos aquí hace mil años, antes de que existiera España. Sigue en las cartas. No hay nada más antiguo que puedas probar en Europa.

21:00 · Tapas en el Charco de San Ginés

Cierre en Arrecife. Una laguna de agua de mar en plena capital, rodeada de casitas de pescadores y barcas de colores, con las luces reflejándose.

Aquí sale a cenar la gente que vive en la isla. Tapas, pulpo, croquetas de pescado, queso asado, vino de aquí. Y un barraquito para cerrar las 48 horas como las abriste.

Barcas de pescadores en el Charco de San Ginés junto a terrazas de restaurantesQué llevarte a casa

Qué Dónde


Malvasía volcánicaBodega de La GeriaMojo (rojo y verde)Mercado o supermercadoSal marina de JanubioMercadoQueso de cabra curadoMercado de Teguise o HaríaGofioSupermercado, y sorprende a todo el mundoSalmón ahumadoUga

*Todo pasa el control del aeropuerto si va facturado. Y con el IGIC al 7 %, sale mejor que en la Península.*

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer esta ruta sin coche?
No. Casi todo está en pueblos donde no llega la guagua. Y necesitas conductor designado: hay dos catas. Cómo moverse por Lanzarote
¿Qué día empiezo?
En domingo, si quieres el mercado de Teguise. En sábado, si prefieres el de Haría, que es más auténtico.
¿Cuánto cuesta?
Dos personas, dos días: unos 150-250 € con dos comidas fuera, una cata y una cena de pescado. Menos si tiras de menú del día.
¿Qué es lo que no me puedo saltar?
La cata en La Geria y el teleclub. El vino te explica el paisaje; el teleclub te explica a la gente.
¿Y si soy vegetariano?
Papas con mojo, queso asado, potajes, gofio, ensaladas y todos los vinos. Se sobrevive de sobra, aunque en pueblos pequeños conviene preguntar.
¿Merece la pena en invierno?
Más todavía: sin colas, sin calor y con la poda de la viña en enero. Lanzarote fuera de temporada

Los sitios

Esta ruta te dice el orden, la zona y qué pedir. Los nombres —qué bodega, qué terraza, qué teleclub— los vamos reuniendo en LanzaEat, nuestro directorio de restaurantes, bares y sitios de comer de la isla.

En 48 horas has bebido un vino que crece en un hoyo de ceniza, has comido papas cocidas en agua de mar, has probado harina tostada de hace mil años y has cenado donde cenan los de aquí.

Eso no es una ruta gastronómica: es la historia de la isla, servida en platos. Una isla que no tenía agua, ni tierra, ni lluvia, y que aun así se las apañó para comer. Y para comer bien.

¿Qué añadirías tú a estas 48 horas? 👇